Raíces de Acero y Redes de Futuro
El diseño visual del congreso sintetiza los valores fundamentales de los 32 Encuentros de Didáctica de las Ciencias Experimentales con la identidad cultural de la sede, Bilbao. La composición narra visualmente el lema: Educación científica transformadora: pensamiento crítico y compromiso para la justicia social y planetaria. Para ello, la marca se estructura en un diálogo entre dos elementos que se fundamentan en referentes artísticos vascos y que simbolizan nuestros dos pilares: la solidez de la experiencia y la vitalidad de la innovación.
- EL ACERO CORTEN: Identidad y Solidez. La base del logotipo se construye sobre una tipografía volumétrica («32» y «EDCE») con textura de acero corten oxidado. Esta elección material ancla el evento en el pasado industrial de la sede, evocando la solidez y la fuerza de la obra escultórica de Eduardo Chillida. Conceptualmente, el acero representa: La Solidez de la Trayectoria: El peso de 32 ediciones acumulando experiencia y conocimiento. La Resiliencia: Al igual que el acero que perdura y se transforma con el tiempo (oxidación), la educación científica es la estructura firme sobre la que se debe sostener la sociedad.
- EL ÁRBOL: Símbolo de Colaboración y Transformación Colectiva. Emergiendo de la estructura de acero, el elemento orgánico reinterpreta el clásico «Árbol de la Ciencia» bajo la influencia visual de Agustín Ibarrola y su Bosque de Oma. El árbol es el elemento dinámico que encarna el objetivo clave del congreso.
- Tronco y Ramas (La fuerza de la Cooperación): El árbol se interpreta no como un ente estático, sino como un sistema vivo desplegando sus ramas en una red de nodos interconectados. Esto simboliza que la transformación de la educación científica solo es posible a través de la colaboración y la cooperación genuina entre docentes, investigadores y comunidad educativa.
- El Color como compromiso (Diversidad para la transformación): El mosaico de fragmentos geométricos de colores vibrantes representa la diversidad de perspectivas necesarias para la justicia social y planetaria. Es la pluralidad de voces (docentes, investigadores, sociedad) unidas en un mismo organismo vivo que, al unirse en un proyecto común, crea un todo transformador. Los colores vivos rompen la monocromía del pasado, proyectando una visión de futuro luminosa, creativa y diversa.
La Metáfora del Cambio El logotipo visualiza la transición de lo estático a lo dinámico. La fusión entre el metal pesado (la tradición, el conocimiento) y el árbol colorido en crecimiento (la innovación, la vida) refleja el propósito final: utilizar la educación científica y la cooperación como herramientas vivas para transformar la realidad educativa y social.

